El euro digital: Riesgo para el sistema financiero 

En los últimos años, las monedas digitales de los bancos centrales han sido presentadas como una solución moderna a supuestos problemas de soberanía, eficiencia e independencia económica. En el caso europeo, el euro digital se promociona cada vez más como una herramienta necesaria para reducir la dependencia de empresas extranjeras y proteger la autonomía estratégica de la Unión. Sin embargo, detrás de este discurso se esconden contradicciones profundas y riesgos reales para el sistema financiero, así como una falta de reconocimiento de las verdaderas causas que han limitado el desarrollo de servicios financieros competitivos en Europa. Leer.

Al respecto, 5 aspectos destacados: 

  1. Riesgo estructural para el sistema bancario. El dinero mantenido en una Moneda Digital de Banco Central (Central Bank Digital Currency, CBDC) no permanece en bancos comerciales y, por lo tanto, no puede utilizarse para financiar préstamos privados. Esto reduce la capacidad del sistema financiero para canalizar ahorro hacia inversión productiva.
  2. Aumento potencial de las corridas bancarias. En momentos de incertidumbre, los ciudadanos tendrían un fuerte incentivo para mover rápidamente su dinero desde bancos privados hacia el banco central, lo que podría intensificar crisis financieras en lugar de mitigarlas.
  3. Un discurso institucional contradictorio. El Banco Central Europeo sostiene que el euro digital no competiría con el sector privado, pero al mismo tiempo afirma que es necesario para competir con proveedores extranjeros. Ambas afirmaciones no pueden ser ciertas a la vez.
  4. Las barreras internas explican la falta de alternativas europeas. La ausencia de grandes plataformas financieras europeas no se debe a una desventaja tecnológica, sino a un marco regulatorio excesivo, fragmentado y costoso que dificulta la innovación y el crecimiento de nuevas empresas.
  5. Imposibilidad de discriminar solo a empresas extranjeras. Una CBDC desplaza inevitablemente a los servicios financieros privados en general. Cada usuario que adopta el euro digital deja de utilizar soluciones privadas, sin que el origen nacional de la empresa cambie ese efecto.

La promoción del euro digital parte de un diagnóstico equivocado, se atribuyen a actores externos problemas que en realidad tienen su origen en decisiones políticas y regulatorias internas. En lugar de revisar estas barreras y permitir que la competencia y la innovación emerjan de forma natural, se propone una mayor centralización del dinero y de los pagos. Esto no amplía las opciones de los ciudadanos y el orden espontáneo, sino que las reduce, al sustituir mecanismos voluntarios por una solución impuesta desde arriba. Una economía dinámica no se construye limitando alternativas, sino confiando en la capacidad de las personas y las empresas para crear valor cuando se les permite operar en un entorno abierto y competitivo.

Sobre los temas de #Web3, #Gobernanza y #Transparencia, #InteligenciaArtificial y #Tecnologías de la comunicación e información (TIC’s), quizás te interesan estas otras entradas del #Blog:

  • IA y derechos humanos. Leer.
  • Jueces de inteligencia artificial. Leer.
  • ¡Justicia descentralizada! Leer.
  • Humanidad: El gran recurso. Leer.
  • La inteligencia artificial es beneficiosa. Leer.
  • Redes sociales en evolución. Leer.
  • Participación y avances tecnológicos. Leer.
  • Blockchain y buen gobierno corporativo. Leer.
  • Derechos humanos digitales. Leer.
  • Críticas a la inteligencia artificial. Leer.
  • Revolución en la resolución de conflictos. Leer.
  • Inteligencia artificial y educación. Leer.

Leave a comment

Comments (

0

)